Terapia Ocupacional


La Terapia Ocupacional busca contribuir al óptimo desempeño ocupacional de las personas a lo largo de todo el ciclo vital, favoreciendo su participación activa, autónoma y significativa en las actividades de la vida diaria.
En Vitálitas nos dedicamos al área clínica de Terapia Ocupacional, acompañando a niños, adolescentes, adultos y personas mayores que presentan desafíos físicos, cognitivos, sensoriales, emocionales, conductuales o de adaptación social.
Nuestro objetivo es promover la mayor autonomía y funcionalidad posible en cada etapa de la vida, fortaleciendo habilidades que permitan un desempeño satisfactorio en los distintos contextos: hogar, establecimiento educacional, trabajo y comunidad. Para ello, realizamos evaluaciones integrales y diseñamos planes de intervención personalizados, orientados a potenciar recursos, compensar dificultades y favorecer la inclusión y la calidad de vida.

ATENDEMOS

  • Retraso en el desarrollo psicomotor.
  • Trastornos psicomotores.
  • Dificultades en motricidad fina y gruesa.
  • Alteraciones en coordinación y planificación motora.
  • Trastornos del procesamiento sensorial y disfunciones propioceptivas.
  • Dificultades en actividades de la vida diaria (higiene, vestuario, alimentación, movilidad, autonomía en el hogar).
  • Dificultades en organización de rutinas, hábitos y desempeño ocupacional.
  • Dificultades en la participación social, escolar, laboral o comunitaria.
  • Dificultades conductuales tales como impulsividad, desregulación emocional, baja tolerancia a la frustración, conductas oposicionistas, hiperactividad o dificultades en el cumplimiento de normas
  • Discapacidad intelectual.

Acompañamos:

  • Trastorno del Espectro Autista (TEA).
  • Trastorno por Déficit de Atención (DA).
  • Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).
  • Síndromes Genéticos.
  • Discapacidad Intelectual.

También trabajamos con adultos y personas mayores en:

  • Rehabilitación y mantención de la autonomía funcional.
  • Deterioro cognitivo leve y estimulación cognitiva.
  • Secuelas neurológicas (ACV, Parkinson, traumatismos).
  • Reentrenamiento en actividades de la vida diaria posterior a enfermedad o cirugía.
  • Prevención de caídas y fortalecimiento del equilibrio.
  • Adaptación del entorno y apoyo en procesos de envejecimiento activo.
  • Acompañamiento en procesos de salud mental que impacten la funcionalidad.

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¿Cuándo consultar con un Terapeuta Ocupacional?

Te dejamos algunas señales:

En la Infancia y Adolescencia:

  • Se cae con facilidad o corre de manera inestable.
  • Presenta movimientos poco precisos (choca, se tropieza, no mide su fuerza).
  • Tiene temor excesivo a movimientos como columpiarse, subir escaleras, usar ascensores o saltar desde alturas.
  • Se irrita ante actividades de cuidado personal (baño, cepillado de dientes, corte de uñas o cabello).
  • Presenta dificultades conductuales, hiperactividad, déficit atencional, irritabilidad o “pataletas” (desregulaciones) frecuentes.
  • Tiene dificultades para participar en juegos corporales o aprendizajes nuevos.
  • Le cuesta sostener y manipular objetos (lápices, cubiertos, juguetes).
  • Presenta mala postura o cansancio corporal frecuente.
  • Evita jugar con otros niños o presenta dificultades en la interacción social.
  • Le molesta el contacto físico, ciertas texturas o etiquetas en la ropa.
  • Presenta respuestas sensoriales atípicas (no reacciona al dolor, busca estímulos intensos, se sobresalta con luces o sonidos, parece no cansarse).
  • Tiene dificultades en motricidad fina (abotonarse, amarrarse los zapatos, colorear, escribir).
  • Presenta dificultades en la alimentación (rechazo, selectividad extrema o búsqueda excesiva de alimentos).
  • Muestra dificultades en el aprendizaje asociadas a coordinación, atención o regulación.
  • Se cansa al escribir o presenta agarre inadecuado del lápiz o la tijera.

En Adultos:

  • Presenta torpeza motora o dificultades de coordinación que impactan en el desempeño laboral.
  • Dolor postural o fatiga frecuente al realizar tareas cotidianas.
  • Dificultades en la organización de rutinas o en la planificación de actividades.
  • Molestia intensa frente a ruidos habituales (oficina, tránsito, conversaciones).
  • Incomodidad con luces brillantes o ambientes muy iluminados.
  • Sensibilidad extrema a ciertas texturas en la ropa o al contacto físico.
  • Rechazo a determinados alimentos por su textura, olor o temperatura.
  • Dificultad para tolerar lugares concurridos (centros comerciales, reuniones sociales).
  • Necesidad constante de movimiento (balancearse, mover piernas, cambiar de postura).
  • Búsqueda de estímulos intensos (música muy fuerte, presión corporal).
  • Baja percepción del dolor o de señales corporales como hambre o cansancio.
  • Tendencia a chocar con objetos o personas sin notarlo.
  • Fatiga extrema después de jornadas laborales.
  • Dificultad para concentrarse en ambientes con múltiples estímulos.
  • Sensación frecuente de sobrecarga o irritabilidad sin causa aparente.
  • Problemas en la regulación emocional asociados a estímulos del entorno.

En Adultos Mayores:

  • Inestabilidad al caminar o riesgo de caídas.
  • Pérdida de fuerza, coordinación o autonomía en actividades diarias.
  • Cambios conductuales asociados a deterioro cognitivo.
  • Hipersensibilidad o baja respuesta a estímulos físicos.
  • Dificultad para mantener hábitos, rutinas o participación social.

HORARIOS

Lunes a Viernes: 09:00 – 20:00 hrs
Sábados:
10:00 – 16:00 hrs
Domingos y feriados
: Cerrado

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